| Queridos Hermanos en Cristo,
"Porque de la manera que en un solo cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función; Así nosotros, siendo muchos somos un solo cuerpo en Cristo, pero todos somos miembros los unos de los otros." (Ro.12.4-5)
Esta es la primera carta en este año así que quisiéramos desear a todos un año próspero y bendecido del Señor.
Una de las cosas que han impresionado mi corazón y mente recientemente es esta escritura en Romanos, especialmente la declaración que todos los miembros no tienen la misma función. La razón por eso es que en nuestro ministerio viajando y ministrando en muchas iglesias, principalmente en México pero también en los Estados Unidos y en Canadá, hemos visto como algunos líderes tratan de hacer a la gente cumplir con las mismas funciones para poder ser reconocidos como parte del liderazgo. De hecho, cada líder y miembro tiene su dotación y gracia particular que Dios le ha dado. Me pregunto si a veces vayamos en conocer esto en la práctica. Todos no son evangelistas, o pastoral, o maestros, algunos tienen otras funciones que son de igual importancia para el Cuerpo de Cristo. Yo creo que deben ser reconocidos, honrados, y su función animada en su esfera esperan particular de ministerio.
Otro versículo también da luz sobre estos pensamientos Efesios 4.16. "De quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor."
Cuando leemos "todas las coyunturas se ayudan", pensamos en todo el cuerpo, y yo creo que en ese estamos equivocados. Hay millones de células en el cuerpo humano y todos son absolutamente necesarios para el bien de todo el cuerpo, pero existen las coyunturas que proveen algo extra, siendo esto flexibilidad sin la cual el cuerpo sería incapaz de moverse o de mantenerse en pie. Todos los miembros del cuerpo no son coyunturas, pero los que lo son necesitan ser reconocidos y permitidos funcionar con su ministerio de flexibilidad.
Posiblemente algunos se preguntan, ¿y qué son estos ministerios flexibles y cómo funcionan? Funcionan de diferentes maneras, pero principalmente son necesarios y añadan otra dimensión al Cuerpo de Cristo. Reconozco que cada coyuntura no es un anciano o diácono, pero algunos lo son, sean nombrados o no. En la congregación encontramos a personas profesionistas que no han sido llamados a ministerio de tiempo completo, sino que tienen sus dones y llamamientos únicos. Si ellos son reconocidos y permitidos funcionar pueden quitar muchas pariciones de los otros miembros del equipo de liderazgo, especialmente del pastor principal.
Hoy en día en las iglesias hay doctores, personas inteligentes y sabios y frequentemente bien capacitados para la consejería tanto como para cuidar de los enfermos, y su seguridad financiera les da la flexibilidad de hospedar a ministerios visitantes además de servir con sus pastores como gente de confianza, con quien se puede platicar sobre planes futuros, y a veces participar en ministerio público. Sus capacidades indican que son como coyunturas en el Cuerpo de Cristo. Su capacidad múltiple a causa de su preparación formal juntamente con la gracia de Dios puede ser de bendición invaluable en el reino. Abogados, Jueces, Maestros, Arquitectos, y otros profesionistas pueden ofrecer servicio valioso en muchas áreas. Puede ser que no tienen llamado para pastorear ni aun células, pero pueden testificar y ganar almas en el curso de su trabajo, y añadan algo al cuerpo que otros no pueden ofrecer y deben ser reconocidos como líderes por su ministerio particular.
He platicado con algunos pastores, de quienes se han tomado ventaja unos abogados y además les cobró muy caro. Hubiera sido mucho mejor, tener una "coyuntura" en la iglesia quien podía aconsejarles, dando una opinión legal, siendo parte del equipo reconocido de la iglesia. A causa de su trabajo particular posiblemente no pueden dar tiempo completo a la iglesia, sin embargo si les animamos como líderes, están dispuestos a trabajar duramente horas largas para servir al Cuerpo de Cristo, así quitando del equipo de ministerio mucha presión. Este tipo de ministerios sienten que tienen valor, no solamente para la congregación local, sino también para otras iglesias y grupos, mientras que se ofrecen para servir al Cuerpo de Cristo. Aunque estas profesionistas tienen que cobrar algo en ciertas circunstancias, pues también tienen que vivir, mantener una oficina, etc., no van a robar la iglesia o los creyentes, cobrando excesivamente y su carácter cristiano e influencia es de gran valor.
La pregunta es "¿La coyuntura" tiene que seguir un curso rígido predeterminado para llegar a tener un papel el liderazgo, o debe haber flexibilidad para este tipo de ministerio? ¿Podemos hacer algunas excepciones a lo que generalmente consideramos la regla para entrar y continuar en participación como ministros activos en la iglesia? Naturalmente el pastor tiene que hacer la decisión final pero posiblemente debemos volver a considerar nuestra estrategia rígida, y pensar en la posibilidad de algunos cambios y ajustes. Existe la posibilidad que estos hombres y mujeres un día podrían salvar nuestra vida, y protejernos de ataques del enemigo contra la iglesia, porque conocen las leyes. Por supuesto no vamos a dar preferencia al hombre con el anillo de oro y ropa costosa, tiene que haber una norma de justicia de vida para todos, pero es posible que no podemos requerir el mismo tiempo o trabajo de estas “coyunturas” para que sean reconocidos como líderes entre nosotros.
En el amor de Cristo,
El Equipo de EAM |